Las mujeres lo viven a partir de los 12 años

El acoso sexual callejero es un tipo de violencia sexual que  debe ser atacada y erradicada en la sociedad, por lo que es necesario reformar el Código Penal del Estado, consideró la diputada Sandra Lilia Amaya Rosales.

“Las prácticas de acoso sexual callejero son sufridas de manera sistemática, en especial por las mujeres, ocurriendo varias veces al día desde aproximadamente los 12 años, lo que genera traumas no sólo por hechos de acoso especialmente graves, sino por su recurrencia”, puntualizó.

Explicó que el acoso sexual callejero es también una forma de violencia de género, porque se trata de una agresión que se da en condiciones desiguales de poder, donde el acosador, se siente con el derecho de hacer sentir  incómoda a las mujeres, con palabras ofensivas disfrazadas de piropos, insinuaciones sexuales o llegar al extremo de realizarle tocamientos con fines lascivos.

“El acoso sexual es una de las formas de violencia más despreciables que sufren hombres y mujeres, pero que  sin duda quienes están más expuestas a esta conducta, somos nosotras”, destacó Amaya Rosales.

En este sentido, a nombre de las mujeres duranguenses,  presentará una iniciativa para adicionar un artículo 182 TER al Código Penal del Estado Libre y Soberano de Durango, para establecer un tipo penal denominado Acoso Sexual Callejero.

“Sin duda resulta difícil erradicar conductas tan enraizadas en la sociedad mexicana que llegan al grado de considerarse normales, por ello es necesario recurrir en forma paralela a campañas intensas de educación sexual, que busquen revertir tales prácticas, así como generar una cultura del respeto y la sana convivencia entre hombres y mujeres en los espacios público”, explicó la representante popular.

Sin embargo, precisó que es necesario  llevar a cabo políticas públicas legislativas que no sólo sirvan para inhibir estas conductas, sino además para castigar prácticas antisociales que han contribuido a la descomposición de la  sociedad y a la violación de los derechos sexuales de miles de hombres y mujeres que cotidianamente son víctimas del acoso sexual callejero.